Existen innumerables motivos para cargarse de frutas y vegetales. Son un fuente elevada de vitaminas, minerales y fibra, y a la vez son bajas en grasa, sodio y calorías.
Además, se piensa que su consumo ayuda a prevenir enfermedades crónicas.
Una dieta rica en frutas y verduras puede reducir el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares, protegiéndonos frente a determinados cánceres.
A la hora de comprar frutas y verduras deberás elegir una gran variedad de colores: desde el rojo de los tomates al verde de las espinacas rebosan beneficios ocultos.