Las proteínas, elementos esenciales para el cuerpo, se encuentran en las aves, pescado, huevos, carnes y soja. El pollo y el pavo son bajos en grasas saturadas, y el pescado puede ayudar a disminuir el riesgo de enfermedades coronarias.
Después de años de pagar los platos rotos resulta que los huevos - ingeridos con moderación - no son tan malos como se pensaba.
Los estudios muestran que le colesterol de los huevos no incrementa los niveles de colesterol LDL en sangre; los huevos enriquecidos con Omega-3 son un buen modo de añadir este nutriente a tu dieta. Si te gusta la carne roja cómela con moderación y elige los cortes magros.
Los vegetarianos pueden obtener las proteínas de los productos de soja como el tofu.