Ingredientes:
- 500 gr. de harina de fuerza
- 1 cucharadita de sal
- 20 gr. levadura prensada fresca, de panadería
- 1 cucharada de miel (25 gr.)
- 40 gr. de aceite de oliva virgen extra
- 280 gr. de agua
- Decoración con Sésamo
- 20 gr. de harina
- 1 cucharada de semilla de sésamo negro
- Decoración con Orégano
- 20 gr. de harina
- 1 cucharada de orégano seco molido
- Decoración con Sésamo
- 20 gr. de harina
- 1 cucharada de pimentón
- 1 cucharada de queso parmesano rallado
Preparación:
1. Pon en el vaso, la harina y la sal y tamiza, programando 10 segundos, velocidad 5.
2. Agrega la levadura, la miel, el aceite y el agua. Amasa programando 5 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga. Es una masa blanda y elástica.
3. Saca la masa y ponla en una superficie aceitada. Aplástala bien con las manos y pincela con abundante aceite. Deja reposar durante una hora, aproximadamente.
4. Precaliente el horno a 220º
5. Desgasifica la masa aplastándola bien con las manos y forma una plancha rectangular de 25 x 45 cm., aproximadamente. (Si se quieren los colines más cortos, cortar la plancha por la mitad, a lo largo). Con un cuchillo, haz tiras de 2 cm. de grosor.
6. Reboza las tiras en las diferentes mezclas de harina de la decoración, procurando no aplastar mucho la masa. Coje los colines por los extremos, estirando un poco para conseguir el tamaño deseado.
7. Coloca los colines en las bandejas (yo utilicé 2 bandejas de horno, pero se quedaron un poco apelotonados, debería haberlos puesto en 3 bandejas) dejando sitio entre ellos. Quedan muy bien con forma irregular (así se aprecia el trabajo artesanal).
8. Hornea de 10 a 15 minutos (yo los tuve 20 minutos), en función del grosor. Tienen que quedar bien cocidos.
Sugerencia: Se puede poner un pequeño bol refractario con agua en el interior del horno y, de vez en cuando, rociar los colines con un pulverizador de agua, para que queden más crujientes.